Esas tardes y noches de leyendas familiares, no fácilmente se olvidan. Según la definición de la Real Academia española -RAE - Leyenda es: toda relación de sucesos, es decir son más hechos tradicionales o maravillosos o históricos o verdaderos. En relación a eso conocemos grandes historias que por más ficticias que parezcan en algún momento de nuestra vida estremecieron nuestros sentidos.
La Llorona: ¡Ay Dios mío! Cómo olvidar que el cuerpo se me escalofriaba al escuchar esta misteriosa historia de esa mujer que abandonó a sus hijos y que por las noches vaga con un gran lamento y llanto, en busca de ellos. El Cadejo, un espíritu que se convierte en forma de animal y acompaña a los hombres que caminan ebrios. La Siguanaba, esa mujer escultural que le aparece a los hombres mujeriegos, que al querer ver el rostro de esa hermosa mujer, resulta que tiene la calavera de un caballo.
La Llorona: ¡Ay Dios mío! Cómo olvidar que el cuerpo se me escalofriaba al escuchar esta misteriosa historia de esa mujer que abandonó a sus hijos y que por las noches vaga con un gran lamento y llanto, en busca de ellos. El Cadejo, un espíritu que se convierte en forma de animal y acompaña a los hombres que caminan ebrios. La Siguanaba, esa mujer escultural que le aparece a los hombres mujeriegos, que al querer ver el rostro de esa hermosa mujer, resulta que tiene la calavera de un caballo.