Por: Gustavo Vicente.
"Nos
cuesta aceptar, ya sea por conveniencia o por indiferencia, que en
nuestro país hay niños y niñas que han fallecido por causa del hambre".
En una ocasión, cuando aún era niño, llegó a mis manos una revista que trataba sobre la hambruna que azota a los países africanos por diversas causas como las sequías, las guerras, entre otras.
En una ocasión, cuando aún era niño, llegó a mis manos una revista que trataba sobre la hambruna que azota a los países africanos por diversas causas como las sequías, las guerras, entre otras.
En unas imágenes impactantes pude ver el efecto devastador que el hambre provoca en la niñez de África, en ese momento creí que esa situación era un problema que sólo se daba en el continente mencionado. Sin embargo, con el paso de los años fui adquiriendo conciencia de la realidad nacional y entonces me percaté de que la desnutrición es un problema que también existe en mi país, Guatemala.
A decir verdad el tema de la desnutrición infantil es algo que muchos de nuestros gobiernos y la sociedad en general han tratado como un “secreto a voces”. A algunos les avergüenza hablar acerca de ello, algunos otros no lo aceptan, y al resto simplemente no les importa.
A decir verdad el tema de la desnutrición infantil es algo que muchos de nuestros gobiernos y la sociedad en general han tratado como un “secreto a voces”. A algunos les avergüenza hablar acerca de ello, algunos otros no lo aceptan, y al resto simplemente no les importa.